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COVID-19: La importancia de donar plasma

En esta nota te contamos qué es el plasma, por qué se utiliza para el tratamiento de COVID-19 y cómo es el procedimiento para donarlo.

El mundo está atravesando un momento delicado debido a la pandemia de COVID-19. Se trata de un virus nuevo que por su alto poder de contagio y baja letalidad, logró diseminarse de forma masiva en todo el mundo. A su vez, como aún carece de tratamiento y vacuna, la ciencia mundial se encuentra estudiando múltiples alternativas terapéuticas utilizando tratamientos ya empleados con éxito en otras enfermedades. Uno de ellos es el plasma de pacientes recuperados de COVID-19.

El plasma es un componente de la sangre en el que se encuentran las inmunoglobulinas, que son anticuerpos que nuestro organismo genera para defenderse de los microorganismos. Estos anticuerpos se obtienen luego de la exposición a la enfermedad, es decir, después de efectivamente contagiarse o de vacunarse contra ella. Para generarlos se necesita un sistema inmune competente. Aún se halla en estudio cuánto tiempo duran los anticuerpos protectores en nuestro organismo luego de la infección.

El COVID-19 es una enfermedad producida por un virus llamado SARS CoV-2 que comienza con un cuadro respiratorio, ya sea de vías aéreas superiores o pulmonar y que, en algunos casos, continúa con un proceso inflamatorio diseminado que puede involucrar el fallo de otros órganos del cuerpo. Los pacientes que llegan a esta etapa avanzada de la enfermedad tienen mayor riesgo de mortalidad. Los que sufren más riesgos de vida son los mayores de 65 años, los que tienen enfermedad cardiovascular previa y los diabéticos. Una de las formas de medir la intensidad de la infección es evaluando la carga viral, que es la cantidad de virus que el paciente posee en vías respiratorias, y uno de los estudios diagnóstico más utilizado para evaluar la enfermedad es la tomografía de tórax.

Entonces, ¿sirve el plasma de pacientes recuperados de COVID-19?

Una persona que se enferma de COVID-19 genera anticuerpos contra dicha enfermedad. Luego de recuperarse, las inmunoglobulinas que protegen al cuerpo de esa afección quedan en su plasma. Al donarlo, se lo puede transfundir a un paciente nuevo diagnosticado con COVID-19 produciendo su inmunización pasiva; el paciente que recibe el plasma podría valerse de los anticuerpos generados por un paciente ya recuperado para combatir la enfermedad, aunque los ensayos realizados no cuentan con suficiente evidencia clínica. Actualmente se están realizando estudios controlados para comprobar la eficacia de esta práctica terapéutica. En el último informe de Mayo Clinic, en un estudio de 20.000 pacientes tratados no se pudo demostrar aún evidencia sobre su efectividad, pero se aguarda con mucha expectativa la conclusión de los ensayos clínicos en desarrollo a nivel mundial.

¿Quiénes pueden donar plasma y cómo es el procedimiento?

Las personas que pueden donar plasma son aquellas que se denominan pacientes recuperados, es decir, que hayan pasado 14 días de su recuperación y cuenten con una prueba PCR negativa para COVID-19. Pueden ser donantes aquellos entre 18 y 65 años, deben ser negativos de hepatitis C, B y HIV y contar con anticuerpos positivos anti SARS CoV-2 .

Para donar plasma el paciente recuperado debe encontrarse en ayuno de lácteos. Antes de la donación se realiza una entrevista, un examen clínico y pruebas de laboratorio. Toda la información es confidencial.

Cada paciente puede donar cada 8 días y hasta 4 veces consecutivas; y por cada donación, se puede realizar el tratamiento de 1 paciente con COVID-19. El procedimiento se puede realizar de dos maneras: con método manual o por plasmaféresis.

Durante la plasmaféresis el donante es conectado a un dispositivo de separación celular que por medio de centrifugación recolecta el plasma devolviendo el resto de los componentes celulares (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas). Al finalizar el plasma se fracciona y conserva para utilizarse en un paciente enfermo. Este procedimiento dura aproximadamente 120 minutos. Una vez terminado, el donante puede hacer vida normal.

Con el método manual se realiza una donación de sangre entera de 400 ml, la cual se centrifuga y se separa el plasma. Una vez separado se vuelven a infundir los componentes celulares al donante.

¿Quién puede recibir plasma?

De acuerdo a las instituciones el plasma se administra de dos maneras: de modo compasivo o dentro de un ensayo clínico controlado. En ambos casos la indicación es de criterio exclusivo del médico tratante, ya que se deben cumplir condiciones clínicas en la evolución del paciente.

Es importante recalcar que el plasma de convalecientes es solo un tratamiento más dentro de las posibilidades terapéuticas, actuales y que el médico tratante es quien considera aplicar éste u otro tratamiento.

El plasma es transfundido a un receptor compatible según grupo y factor sanguíneo. Se realizan ciclos de entre 150 y 200 ml en 30 minutos, pudiéndose repetir según la necesidad. Para garantizar la seguridad del paciente, antes, durante y luego del procedimiento se evalúan sus signos vitales.

¿Por qué es importante donar plasma?

Porque estamos frente a una nueva enfermedad que plantea nuevos desafíos. Uno de ellos es poder proveer tratamientos eficaces y seguros y para ello son necesarios estudios randomizados y controlados, que den información clara a la comunidad médica.

Dado que el tratamiento con plasma de convalecientes es una alternativa terapéutica prometedora, y sólo se puede obtener de los pacientes recuperados, es fundamental contar con una comunidad receptiva que se comprometa con la búsqueda de un tratamiento real.

Si sos un paciente recuperado de COVID-19 podés escribir a [email protected] y un médico se contactará con vos.

Esta nota se realizó con la asesoría de la Dra. Julieta Pasqualli, Fundación Intecnus.