Medicina Nuclear en el tratamiento del cáncer: junto a científicos de Reino Unido dimos un paso más en el estudio de su eficacia
Un trabajo realizado entre investigadores de Intecnus y científicos de Reino Unido advirtió que el futuro de la investigación en terapias dirigidas con un radionucleido para tratar cáncer debe centrarse en identificar un biomarcador que refleje fielmente los efectos inducidos por la radiación a lo largo del tiempo. De esta manera, la ciencia estará más cerca de aplicar tratamientos personalizados que se ajusten a la esfera clínica de cada paciente.
Según refiere el artículo, es la primera vez que se investigan alteraciones en el ADN (específicamente las denominadas DSB, sigla en inglés de rotura de doble cadena) por irradiación prolongada con un radionucleido en un entorno ex vivo, es decir, en tejidos, órganos o células extraídas de un organismo vivo, pero que se llevan a cabo fuera de su contexto biológico. El estudio se hizo en el ADN de células mononucleares de sangre periférica de voluntarios sanos, que fue irradiada con yodo radiactivo, un emisor de partículas beta (β).
La investigación -publicada a fines de agosto por el Journal of the European Society for Radioteraphy and Oncology – Clinical and Translational Radiation Oncology- fue realizada por profesionales del Laboratorio de Radiobiología y Biodosimetría de nuestra Fundación en conjunto con miembros de la División Ciencias del Cáncer, de la Universidad de Manchester.
El equipo interdisciplinario a cargo del trabajo estuvo integrado por Laura Mazzitelli-Fuentes (Doctora en Biología), Lara Negrin (Bióloga y Física Médica), Virginia Venier (Física Médica), Humberto Romano (Físico Médico), Lucía Pereira (médica especialista en Medicina Nuclear), Jerónimo Leberle (Bioquímico), María Soledad Ausas (Doctora en Biología), Ananya Choudhuryd (Médica especialista en Oncología Clínica, Doctora en Ciencias Médicas) y Luisa V. Biolatti (Doctora en Biología).
En las últimas décadas, la terapia dirigida con radionucleidos se convirtió en una estrategia terapéutica prometedora para atacar y erradicar las células cancerosas. Si bien este enfoque es altamente específico y mínimamente invasivo, su principal limitación es la falta de estudios sobre el análisis y la correlación entre la actividad entregada al paciente, la dosis absorbida y sus efectos biológicos y clínicos.
En la práctica clínica habitual se administran actividades estandarizadas fijas según las guías internacionales, pero esto resulta en dosis absorbidas muy diferentes entre los pacientes. Es por ello que la publicación conjunta entre Intecnus y la Universidad de Manchester constituye un paso importante en la búsqueda de biomarcadores que contribuyan a una dosimetría individualizada.




